Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
De nada sirve lo ganado, si no está bien empleado.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
Al músico viejo le queda el compás.
Quien mal casa, tarde enviuda.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
El pasajero se conoce por la maleta.
No dejes camino por vereda.
La suerte y la muerte no escogen.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
La alegría intensa es cosa seria
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
Al pino por donde vino.
El que está bien no para hasta que se pone mal.
Buena olla y mal testamento.
A donde se cree que hay chorizos, no hay clavos donde colgarlos.
No hay viejo sin dolor.
En boca cerrada no entran moscas.
Dios repudia al que falsea las palabras; su gran abominación es el pendenciero de vientre.
Quien bien hace a su enemigo, a Dios tendrá por amigo.
Debajo de la manta, tanto vale la negra como la blanca.
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.
Como la manzana, por dentro podrida, por fuera sana.
Casa de muchos, casa de sucios.
Maestre por maestre, seálo éste.
La buena comida, entra antes por los sentidos que por la barriga.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Sayo grande, tapa mucho.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
La cuerda por lo más delgado se quiebra.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
El que le tiene miedo a los ojos, no puede comer cabeza.
Casa vieja de madera, pronto arde entera.
No le pongas tanto huevo a la harina; porque se te amarilla el pan.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Comer sin vino es miseria o desatino.
Haz bien y échalo al mar; si los peces lo ignoran, Dios lo sabrá.
No está bien el fuego junto a las estopas.
Más dañado que agua de florero.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
La cara del santo hace el milagro.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.