Más feliz que marica con dos culos.
Al mal tiempo, buena cara.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Perdona una vez; pero nunca tres.
A la hora mala no ladran los perros
Roma, paraíso de putas e infierno de mulas.
Para cajón de muerto, cualquier palo es bueno.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
Ruin amigo no vale un higo.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
En lo amargo esta lo bueno, y en lo más dulce el veneno.
El ojo no lleva carga, pero sabe cuánta puede soportar la cabeza.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
A falta de vaca, buenos son pollos con tocino.
Barco grande, ande o no ande.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
La cosa bien pensada jamás es errada.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
El que más mira menos ve.
A la fuerza, ni la comida es buena.
Más vale ser un rico labrador que un marqués pobretón.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
No pongas al ruin en zancos; que te escupirá desde lo alto.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
Se llena antes el ojo que el papo.
Más cagado que palo de gallinero.
El dinero hace al hombre entero.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
Dios, si da nieve, también da lana.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Qué buenos semos, mientras comemos.
Antes cabeza de ratón que cola de león.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Tretas y tetas pueden más que letras.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Cuando debes elegir entre varios caminos, elige siempre el camino del corazón. Quien elige el camino del corazón, no se equivoca nunca.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
De un mismo árbol, un madero dorado y otro quemado.
El cuerdo en cabeza ajena escarmienta.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.