Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
De cornada de burro, no vi morir a ninguno.
Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Cuando las ranas críen pelos y los sapos orejas.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
Las penas no matan de un hachazo, sino poco a poco van matando.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Chivo que se devuelve se esnuca.
A quien nada vale, no le envidia nadie.
Salud y fuerza en el canuto.
Molino cerrado, contento el asno.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Del necio, a veces, buen consejo.
El que adelante no mira, atrás se queda.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
Ir a cazar con hurón muerto es desconcierto.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
Maña y saber, para todo es menester.
Es muy poco pinole para ahogarse.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
En guerra avisada no muere gente.
Por la plata baila el mono.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Poner toda la carne en el asador, no es lo mejor.
Más pija que el Don Bosco.
Todo lo que no es dado es perdido
Celos y envidia quitan al hombre la vida.
Agrandado como alpargata de pichi.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
El que se pica, ajos come.
Las armas son para usarlas, pero no para mostrarlas.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
La justicia tiene un largo brazo.
¿Qué mayor desconsuelo que mucho peine y poco pelo?.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Cuando canta el cuco, una hora llueve y otra hace enjuto.
Hay que sufrir para merecer.
Bien está cada piedra en su agujero.
Come santos, caga diablos.