Más vale despedirse que ser despedido.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Un arma es un enemigo para su dueño.
El cebo es el que engaña, no la caña.
Unos van al mártir, y otros al martinete.
Hermanos hay tanto por hacer!
Algo es algo, menos es nada.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
A otro perro con ese hueso.
No mantengas más gatos que los que cazan ratones.
Mucho ruido y pozas nueces.
Barco amarrado no gana flete.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
Por la boca muere el pez.
Gallina vieja da buen caldo.
Más vale sudar que toser y tiritar.
Lengua malvada corta más que espada.
Un tigre no pierde el sueño por la opinión de las ovejas.
Para bien estar, mucho hay que andar.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
Hemos remado bien dice la pulga, cuando el pescador ataca.
Zorro dormilón no caza gallinas.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
A mal de muchos, remedio de pocos.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Cantó el pajarillo y descubrió su nidillo.
El pez que no se ha cogido es siempre el más grande y el anzuelo siempre el más pequeño
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
El árbol permanece aunque desaparezca la mano que lo ha plantado.
Cada oveja con su pareja.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
Si tras la belleza no encuentras una mente sabia, considérala como la de un animal
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
En lo que el hacha va y viene, descansa el palo.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
El hábito no hace al monje.
Mala boca, peces coma.
Cada cual se cuelga lo que mata.
Cuando no aprovecha la fuerza, sirva la maña y la cautela.
Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
Al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol.
Pan y navaja poco alimento es para el que trabaja.
¿Por qué usar veneno si puedes matar con miel?
Por muchos golpes que de el martillo, el yunque siempre durará más.