A falta de vaca, buenos son pollos con tocino.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
Al pasar el río, vale más la cuerda que el trigo.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
El que quiere a China quiere a Mao. El que no ama a China no ...
El que en casarse acierta, en nada yerra.
Burla pesada, en veras acaba.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Cuando no aprovecha la fuerza, sirva la maña y la cautela.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
El interés es más fuerte que el amor.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
La magnificencia prestada, es miseria.
No esperes nada de aquel que promete mucho.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Donde hay querer, todo se hace bien.
Acertar una y errar diez, mal acierto es.
Amor por cartas son promesas falsas.
Si quieres ser estafado, paga por adelantado.
El que quiera honra, que la gane.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Espera lo mejor, pero prepárate para lo peor.
La ley es como los perros: que solo muerde a los de ruana.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
Variante: Bueno, si breve, dos veces bueno.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
El que busca, encuentra.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.