El hombre celoso, hace de la pulga un oso.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
El hambre es una fea bestia
A lo que no puede ser paciencia.
No caga en loma, por no ver rodar el bollo.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
El pez grande en la mar se hace.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Lo mejor es enemigo de lo bueno.
Donde hay duda hay libertad.
La verguenza es último que se piedre.
Le busca las cinco patas al gato.
A la hija mala, dineros y casalla.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Aún queda el rabo por desollar.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
La lima, lima a la lima.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
El que poco tiene a poco aspira.
La vida es aquello que te va sucediendo mientras tu te empeñas en hacer otros planes.
No lo hurta, lo hereda.
Donde ruge el tigre no rebuzna burro.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
Errar es humano.
Amar sin padecer, no puede ser.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
La intención hace la acción
Burla pesada, en veras acaba.
El león, no es como lo pintan.
El que quiera ser líder debe ser puente.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
Bailo bien, y echáisme del corro.
Para afilar el formón, hay que darle al mollejón.
Según el sapo es la pedrada.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Es mejor volverse atrás que perderse en el camino.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
Paciencia piojo que la noche es larga.
El ternero recental no teme al tigre.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
La mujer del césar, no solo ha de ser honrada, sino que lo ha de parecer.