Hasta que el cuerpo aguante.
Matar dos águilas con una sola flecha.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Buena es la linde entre hermanos.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
Paja al pajar y barberos a rapar.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Quien no ha sudado la plata, la coge y la desbarata.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
El carbón que ha sido lumbre, con facilidad se enciende.
Buey suelto, rey muerto.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
A gana de comer, no hay mal pan.
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
El beber es hidalgo, y el comer es villano.
A causa perdida, mucha palabrería.
Mejor prevenir que lamentar.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
Ladra de noche para economizar perro.
El que apura su vida, apura su muerte.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
El movimiento se demuestra andando.
Fingir ruido por venir a partido.
El que mucho analiza, se martiriza.
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
Hasta que a la meta no llegues, no te pongas los laureles. e Hasta que el cuerpo aguante.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
Hay que dar para recibir.