Hablar a calzón "quitao".
Mujer refranes, muller puñetera.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Dar un cuarto al pregonero.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Trabajar el campo es duro, pero más dura es el hambre.
Ayudaté y serás ayudado.
Cacarear y no poner, bueno no es.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
Joven intrépido no deja memoria.
El que sale a bailar, pierde su lugar.
No es na el bailar sino saber dar la vuelta.
A la par es negar y tarde dar.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
Para bien morir, bien vivir.
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
Jurar como carretero.
Borrego al camión, duro a la montera.
Debajo de mi capa, mate al Rey.
El amor nunca hizo ningún cobarde.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Quien no arriesga nada, ni pierde ni gana.
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Hasta los animales cuidan sus crías.
Beber sudando agua fría, catarro o pulmonía.
Más se junta pidiendo que dando.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
La crueldad es la fuerza de los cobardes.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
Hacer pinitos.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
El que espera desespera.
Dar tiempo al tiempo que no se ganó Zamora en una hora.
El amor gobierna su reino sin espadas.
Gran dolor es tener poca carne y mucho asador.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
El que teme a sufrir, sufre de temor.
Hasta que el cuerpo aguante.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.