Habló el buey y dijo "¡mu!".
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
Cual andamos, tal medramos.
Cada pájaro lance su canto.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Hacer buenas (o malas) migas.
El toro y el gallo en el mes de Mayo.
Tener el juego trancado.
Navegar contra el viento es perder el tiempo.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Quien gana la primera, pierde la postrera.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
Las llamas se elevan más cuando cada uno les echa leña.
Quieres taparle el ojo al macho.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
Renegad de viejo que no adivina.
Llamar al toro desde la barrera, eso lo hace cualquiera.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
Ligero como el ave de San Lucas.
Cuando tu competidor sea arrogante pídele consejos.
Gallo, caballo y mujer por su raza has de escoger.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Grano a grano la gallina llena el buche.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Más vale perder un minuto en la vida que la vida en un minuto.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
El poder es el mayor enemigo de su dueño.
Cuando la perra es brava hasta a los de casa muerde.
El pez grande se come al chico.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Dar antes que amagar.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Bueno de asar, duro de pelar.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Huye de las querellas; no seas parte de ellas ni testigo.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Volver a inventar la rueda.
De diestro a diestro, el más presto.
Ojo por ojo y diente por diente.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
Romperse el brial, más vale bien que mal.