La avaricia es como el fuego, cuando más leña se pone, más arde.
Bestia alegre, echada pace.
Si te muerde el escorpión, traigan la pala y el azadón.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
El que la hace, la paga.
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Hacer la plancha.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Aprendiz que aprende mal, nunca será buen oficial.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Daca el gallo, toma el gallo, quedan las plumas en la mano.
Levantar la liebre para que otro la mate es disparate.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
Despistado como perro en cancha de bochas.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
La flor de loto asoma inmaculada del fango.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Va como honda que lleva el diablo.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Madre solo hay una, y padres muchos...
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
El vaso malo nunca se cae de la mano.
A buen señor, buena demanda.
El ojo del amo engorda al caballo.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Moza dominguera no quiere lunes.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
Borracho que come miel, pobre de él!
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
Más duro que rulo de estatua.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
Debajo de cualquier yagua vieja, sale tremendo alacrán.