La mujer, hermosa y la galga, golosa.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
Tiran más tetas que carretas.
Quien desprecia, comprar quiere.
Nadie cava con tesón sino el dueño del hurón.
Agua blanda en piedra dura, tanto da que hace cavadura.
Días y ollas hacen grandes obras.
Durante la estación seca hay que hacerse amigo del dueño de la piragua.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
La rueda de la fortuna nunca es una.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Vecina de portal, gallina de corral.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Al ingrato con la punta del zapato.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
Si la suerte quiere ir a ti, la conduciras con un caballo, más si quiere irse romperá una cadena.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Como poroto de la chaucha.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
Es como llevar leña para el monte.
Quien mucho da mucho recibe.
Idiota y tozudo, no hay mejor burro.
El que no pierde, algo gana.
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
La ruana no es para el primer aguacero
Hacerle a uno la pascua.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
A quien has de acallar, has de halagar.
Lo que sea que suene.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Calumnia, que algo queda.
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
El que no tiene cabeza, tiene lomo.
Jodido pero contento.