Más vale amante bandido que novio jodido.
Más partido que galleta en bolsillo de borracho.
Ruego de Rey, mandato es.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Y viendo el tabernero que perdía, también bebía.
En viniendo el perdigón pierde la trucha sazón.
Carta echada, no puede ser retirada.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
El borracho fino, después del dulce, vino.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
No contrates de barbero, a quien fue tu prisionero.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Acarrear leña para apagar un incendio.
Hay que coger al toro por los cuernos.
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
Quien fracasa con frecuencia, va ganando en experiencia.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
El letrado y la paciencia ganan la sentencia.
La espada de Scanderberg necesita el brazo de Scanderberg.
Un ruin ido, otro venido.
Llagas viejas, tarde sanan.
Quien tiene dineros, compra panderos.
Hay que tomar el toro por las astas.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
El que avisa no es traidor.
Maestre por maestre, seálo éste.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
Lo pasado, pisado.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
Hombre amañado, para todo es apañado.
A mejor cazador se le va la paloma.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
El árbol que no da frutos, da leña.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.