Nada es más fácil de hacer que aconsejar y reprender.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
El que poco tiene a poco aspira.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
En esta vida no hay dicha cumplida.
El que no se consuela es por que no quiere.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
De los muertos no se hable sino bien.
Bien ama quien nunca olvida.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
La muerte es lo único seguro que tenemos en la vida.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
Haz mal y guárdate.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
No hay mejor maestra que la experiencia.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
Compañía, ni con la cobija.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Con hermosura sola no se pone la olla.
El tiempo es oro, la salud tesoro.
Los celos ciegan la razón.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
Cada palo que aguante su vela.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
Jugarse hasta la camisa.
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
La mujer tiene derecho, si se mantiene en su techo.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
Boca de miel y manos de hiel.
La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
Lo barato cuesta caro
Alabanzas y regalos, malos tratos.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
Hay que ver para creer.
El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda