Llevar bien puestos los calzones.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
Al ingrato con la punta del zapato.
Hombre difamado, peor que ahorcado.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
El amor verdadero entra por el agujero.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
La ignorancia es la madre de la felicidad.
A quien celos no tiene, no tiene verdadero amor.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.
Eso no te lo despinta nadie.
Ojo por ojo, diente por diente.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
Joven intrépido no deja memoria.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
Burlas suaves traen burlas graves.
Boca con duelo, no dice bueno.
Una buena acción se olvida, y una mala nunca en la vida.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
Quien no da nudo, pierde punto.
Arca abierta al ladrón espera.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
El que sabe obedecer, no tiene derecho a mandar.
Ganar, poco vale sin guardar.
Dios repudia al que falsea las palabras; su gran abominación es el pendenciero de vientre.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
Reniego de señora que todo lo llora.
Dios consiente, pero no siempre.
Nada resulta más difícil que vivir con sencillez
Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
No todas las preguntas merecen una respuesta.
El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.
El amor es de hermano y no de señor.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
Ni es fácil ganar; pero es más difícil conservar.