El mundo es de los audaces.
Dar el consejo y el vencejo.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
A barba muerta, obligación cubierta.
Fea con gracia, mejor que guapa.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Yo soy la que hiedo, que no el atún que vendo.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Madre dispuesta, hija vaga.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
El sucio quiere ensuciar al otro.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
A pan duro, diente agudo.
Mata, que Dios perdona.
A la iglesia de Dios ni darle ni quitarle.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
Esto son habas contadas.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Más vale un voluntario que cien forzosos.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
La naturaleza, el tiempo y la paciencia son los tres grandes médicos.
En mi casa mando yo que soy viudo.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
No hay peor pagador que el que no niega la deuda.
La muerte a nadie perdona.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Pedir con el puño en alto, no es súplica sino asalto.
Quien no tiene quiere más.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Todos nos creemos capaces de aconsejar a los demás.
La bondad vence la maldad como el agua al fuego
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
Lleno de pasión, vacío de razón.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Por lo que guardo en mi pecho, nunca tendré pleito.
Ni amigo jugador, ni tahúr mal bebedor.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.