El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
El que sabe que es un loco no está muy loco.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
Es mejor un buen rumor que una mala noticia.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
El abismo lleva al abismo
Mientras vivamos en la ignorancia, seremos siempre los unos enemigos de los otros.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
La casa esta donde el corazón.
Casa revuelta, huéspedes espera.
El hombre descalzo no debe andar entre espinos.
Repicar y andar en la procesión implica contradicción.
Cosa muy querida, presto perdida.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
El que canea, no calvea.
Susto meado mejor que sangrado.
Cuando te des un beso con tu novia, nunca lo hagas en el balcon porque dicen que el amor es ciego pero los vecinos no.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
Lo que bien empieza, bien acaba.
Faena acabada, faena pagada.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
Los negocios no tienen ocio.
Más mato la gula que la espada.
Unos por otros, la casa sin barrer.
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
Más fácil entra un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
No puede el hombre huir la fortuna que le ha de venir.
Ese es carne de presidio.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Esta como las agujas pendiendo de un hilo.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
Sayo que otro suda, poco dura.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
Nunca un peligro sin otro se vence.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Ladrillo flojo, chisguete fijo.
A lo que no tiene remedio, litro y medio.
Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.
Cierre la boca que se le entra una mosca.
Andarse por las ramas.