Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
El uso hace al maestro.
Nadie le dio la vara; él se hizo alcalde, y manda.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
Todas las cosas pasan como el viento.
Cero grados, ni frio, ni calor.
No es de bravo señal buena, toro que escarba en la arena.
Oír como quien oye llover.
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
La familia está como el bosque, si usted está fuera de él solo ve su densidad, si usted está dentro ve que cada árbol tiene su propia posición.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Abierto el saco, todos meten la mano.
Hija enlodada, ni viuda, ni casada.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.
Buey viejo asienta bien el paso.
A gran salto, gran quebranto.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Las indirectas del padre Cobos.
El corazón tiene forma de urna. Es un recipiente sagrado lleno de secretos
De ensalada, dos bocados y dejada.
Como no soy río, atrás me vuelvo.
El saber no ocupa lugar.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
De día y con sol.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
Bestia alegre, echada pace.
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
El hijo sabe que conoce a su padre.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
Llenarle la cuenca a alguien.
A veces la hoja se hunde pero la piedra flota.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
En la aldea, no hay melón malo ni mujer fea.
A la fuerza, ni la comida es buena.
Enemigos me de Dios, y amigos no.
El corazón humano se asemeja al barco que navega sin vela. Rara vez, frente a los vientos, encuentra su camino
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Lo que por agua viene por agua se va.
Lo que hace Dios es lo mejor.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado