Ni tan adentro del horno que te quemes, ni tan afuera que te hieles.
Más grandes las gentes, que sus dirigentes.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
Dios castiga sin piedra ni palo.
No te pegues que no es bolero.
Quien tenga tiempo que no espere
Guarda bien: pero no tanto que no halles lo guardado.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
La pasión embellece lo feo
Las penas, con un cullillo de palo degüellan.
No aumentes tus riqueza por el que vive en pobreza.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
El silencio no ha sido jamás escrito.
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
Prefiero burro que me cargue y no caballo que me tumbe.
Vanamente piensa quien sin Dios hace la cuenta.
Saber uno los bueyes con que ara.
A las burlas, así ve a ellas que no te salgan veras.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
A muertos y a idos, no hay amigos.
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.
Sal no se cuenta con que es salado.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Ir de capa caída.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Miguel, Miguel, no tienes colmenas y vendes miel.
El que camina, no estorba.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
Zapateros y sastres que no fueran embusteros, no serían sastres ni zapateros.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
El buen labrador en el camino, no en el casino.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
Se las sabe por libro
El poco comer y el poco parlar no hizo nunca mal.
Dar en el clavo.
Quien dice mal de la pera, ése la lleva.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
A Dios lo mejor del mundo, pues es señor sin segundo.
Andar el tiempo y vernos hemos.
El que no está contra ti, está contigo.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
Fui a casa de mi vecina y avergoncéme; volví a la mía y remediéme.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
No hay mal dicho si no malas interpretaciones.