Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
Juntos pero no revueltos.
Despacito y buena letra.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Comida sin hospitalidad es medicina.
Vida bien concertada, vida holgada.
Mañana te lo dirá la vida.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
De padre carpintero, hijo zoquete.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Para sabio Salomón.
No hagas leña del árbol caído.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
No hay bueno que no pueda ser mejor, ni malo que no pueda ser peor.
Contra un padre no hay razón.
Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
Vale mucho más morir intentándolo que vivir toda tu vida lamentándolo.
Quien ama, teme.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
El que mide el agua al charco es el que lo conoce.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Barbero, o loco o parlero.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
Un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Lo que puede hacerse en cualquier momento no se hará en ningún momento.