El que es buen pagador es señor de la bolsa de otro.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Idos y muertos es lo mesmo.
Es viejo, pero no pendejo.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
Donde no hay mata, no hay patata.
Nadie va al abogado que venga desconsolado.
Desde que se inventaron las excusas todo el mundo las usa.
El hombre propone y Dios dispone.
Cada fracaso nos hace más listos.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Copas son triunfos.
El ojo quiere su parte
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Es mejor si los papeles se pueden levantar juntos.
En las decisiones políticas el calor es inversamente proporcional a la doctrina
Madre hay una sola.
El pan ajeno hace al hijo bueno.
El papel puede con todo.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
La libertad es un lujo que no todos se pueden permitir
Cuando se mueve el alcalde, no se mueve en balde.
No hay donde ocultarse en la superficie de agua.
Si el dinero no es tu sirviente, será tu amo.
No hay buena salud donde no entra buena luz.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
En donde la fuerza sobra, hasta la razón estorba.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
El que quiera ser bohemio, que no se eche el lazo al cuello.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
El cuchillo no conoce a su dueño.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
En boca cerrada no entran moscas.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
El que cosas busca, por fuerza ha de hallar alguna.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Ocurre en las mejores familias.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.