Aunque éstas obligado a amar a tu enemigo, no estás obligado a poner una espada en sus manos.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Cuando te den, da.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
El agua clara y corriente, no contamina a la gente.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
Por rico que sea un hombre, ha menester al pobre.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
Quien prestó, perdió.
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
En este mundo traidor, al mejor tratan peor.
Mientras el vaso escancia la amistad florece
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
Cojo con miedo, corre ligero.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
No tocar pito.
La libertad abstracta, como las demás abstracciones, no se puede encontrar
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
La buena vaina no hace buena la espada.
Hasta de una piedra necesita uno, para darse un hocicaso.
Costumbre hace la ley.
Ni la pobreza obliga a nadie a robar, ni la riqueza lo evita.
Esto es de rompe y rasga.
Jamás se ha quedado el oro de ser robado.
Quien halla a tiempo la sisa, no se queda sin camisa.
Músico pagado, contento pero desafinado.
Más vale dar que la carga llevar.
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
Un muerto abre los ojos al vivo.
No hay que arrear ganado flaco.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
No es mal sastre el que conoce el paño.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
A cada rey su trono.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Quien demande pan y abrigo, va a saber quien es su amigo.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
Cuando una mujer te pida que te tires por un tajo, pídele a Dios que sea bajo.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.