Parece barril sin fondo.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
Haz el bien y olvídalo.
El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, más luego se clarifica.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
Nunca falta un roto para un descosido.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
Si no gozo de mi dinero, ¿para qué lo quiero?
Para ser bella hay que ver estrellas
A llorar al cuartito.
Si quieres saber como es tu amigo, túmbate al borde de un camino y simula que estás borracho.
Buena crianza no pierde punto.
Ser un mordedor de pilares
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Al bueno por amor y al malo por temor.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
Más chuletas y menos servilletas.
Idealista de la intriga, que piensan con la barriga.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
Cara más fea, la alegría la hermosea.
Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.
No hay herida que no sane que no sea de otra manera que con el tiempo.
Cara de beato y uñas de gato.
La ocupación constante previene las tentaciones.
Cada pez en su agua.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Donde no se gana nada, algo se va perdiendo; por lo menos, el tiempo.
¿Fiado?. Mal recado.
El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
El perezoso siempre es menesteroso.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
Más vale ser un rico labrador que un marqués pobretón.
Mejor ser criado en buena casa que amo en mala.
El llanto sobre el difunto.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Aunque éstas obligado a amar a tu enemigo, no estás obligado a poner una espada en sus manos.
La alegría es gemela
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Acertar una y errar diez, mal acierto es.
También los secretarios echan borrones.
Todo lo que no es dado es perdido