Con buenos modos se consigue todo
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Más vale el placer que dura un momento que el dolor que dura una vida.
Suerte, y al toro.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
El que se afloja se aflige.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
El que la hace riendo, la paga llorando.
Lo que sale por la boca daña más que lo que entra por ella.
Llora tus penas y deja las ajenas.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
No enciendas un fuego falso frente a un dios verdadero
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Boticario sin botica, nada significa.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
Agua de fuente, sana y transparente; agua de laguna, enfermiza y turbia.
Nadie aprende por cabeza ajena.
No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Buena estatura es media hermosura.
No le pidas trigo a la tierra que no riegues a diario.
Agua que huela, no la bebas.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Hazte ropa una vez al año, pero de buen paño.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Ni de estopa buena camisa, ni de puta buena amiga.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
El secreto de la vida no está en vivir, sino en vivirla.
Ni quito ni pongo rey.
Dulce y vino, borracho fino.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
Con el tiempo que pasa se conoce el corazón del hombre.
Querer es poder.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
Hambre larga, no repara en salsas.
Al amigo con su vicio.
Cantando se van las penas.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Una familia unida come del mismo plato.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
Quien debe y paga, no debe nada.