Ninguna mortaja, es grata ni maja.
Sin un ramito de locura, no hay humana criatura.
El que pestañea pierde.
Ninguno pierde jugando lo que gano cavando.
Casa hecha, sepultura abierta.
Beber, hasta la hez.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Pezuña sobre agua, no deja huella.
Lo escaso es siempre lo más bello.
Quien se casa, casa quiere.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Reniego de grillos, aunque sean de oro fino.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
Jugar y perder bien puede suceder.
Con la tripa vacía, no hay alegría.
De los celos, se engendran los cuernos.
El llanto alivia el quebranto.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
El vicio, saca la casa de quicio.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
El pleito claro no necesita abogado.
la ropa son alas.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
A fin de que seas mejor, purifícate todos los días.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
El hombre pone y la mujer dispone.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
No hay corazón tan triste como una bolsa sin dinero.
No hay mal que por bien no venga.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
La muerte, al pobre no se atreve.
El ladrón no roba jamás una campana.
Nunca con menores, entables amores.
El buen instrumento saca maestro.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
No se pierde lo que se dilata.
Mujer mayor, es la mejor.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
Escribir despacio y con buena letra.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.