Que cada cual espante sus pulgas.
Se sincero y honesto siempre.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Quien más tiene, más quiere.
Un amigo fiel es un firme amigo, y quien lo encuentra halla un tesoro
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
El tiempo es oro, la salud tesoro.
Por fornicar y andar desnudo no matan a ninguno.
Con la misma vara que midas serás medido.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
Buen podador, buen viñador.
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
A cada necio agrada su porrada.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Jamás rico será el que lo de otro en lo suyo no meterá.
Haber gato encerrado.
A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.
Saber es poder.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Lo que barato es hoy, puede ser caro mañana.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
Vive seguro de que alguien te ama mucho y siempre te lo ha demostrado.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Aquel que ha hecho una puerta y un cerrojo, también ha hecho una llave.
No da un tajo ni en defensa propia.
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
El que se casa con vieja, fea y sin dote, es tonto de capirote.
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Más vale mal afeitado que bien desollado.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
La cascara guarda el palo.