Quien hila y tuerce, bien lo merece.
A marido ausente, amigo presente.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
Palabra de boca, piedra de honda.
El que guarda, halla.
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
No hay generación donde no haya o puta o ladrón.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
El que nace capacho, muere serón.
Unos nacen de pie y otros de cabeza.
Quien pregunta, no yerra.
Sigue los impulsos de tu corazón
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
En largos caminos se conocen los amigos.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Si los dos esposos son gastadores, la casa se quema por los cuatro costados.
Amigo reconciliado, doble enemigo
No jales que descobijas.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Por do salta la cabra salta la que mama.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Seguro va al juicio, el que tiene el padre alcalde.
Si mi abuela hubiera tenido barbas, hubiera sido mi abuelo.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Hay muchos bobos que nacen, pero son más los que se hacen.
Dar palos de ciego.
Quien baila, de boda en boda se anda.
No hay como la mama de uno, que da dos platos por uno.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Dos no riñen si uno no quiere.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Dios sabe lo que hace.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
A quien dan, no escoge.
Perros y gatos, distintos platos.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Cuentas claras, amistades largas.