Sí, sí y no, no, como Cristo nos enseñó.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
De puta a puta, taconazo.
Miren quién habló, que la casa honró.
Bendita la casa que a viejos sabe.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Nace en la huerta lo que no siembra el hortelano.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
Atrás viene quien las endereza.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Madre no hay más que una.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
El que hace bien a los demás se beneficia a sí mismo.
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Amante atrevido, de la amada más querido.
A cada cañada le llega su añada.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Mi marido es tamborilero; Dios me lo dio y así lo quiero.
Muchos componedores descomponen la novia.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
El amor de un hombre por una mujer se desvanece como la luna, pero el amor de un hermano por un hermano es permanente como las estrellas y perdura como la palabra del profeta.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
Ciertos maridos existen porque ciertas mujeres no han querido quedarse solteras
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
Dios aprieta pero no ahoga.
Son como uña y mugre.
Donde ajos ha, vino habrá.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Unos por otros, la casa sin barrer.