Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Consejo tardío, consejo baldío.
Una palabra deja caer una casa.
El que deja una herencia, deja pendencias.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
Buena orina y buen color y tres higas al doctor.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Fingir locura, es a veces cordura.
Como es la madre, así es la hija.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
Buena vida, arrugas tiene.
Le da siempre algún recelo, al calvo que pierde un pelo.
Hay ayudas que son lavativas.
Hacer de necesidad virtud.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
A barba muerta, obligación cubierta.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Cuando malaya llegue; ya el caballo está cansado.
Donde hay voluntad, hay un camino.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Hace más el que quiere que el que puede.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Puta y fea, poco putea.
Haber gato encerrado.
Cosa rara, cosa cara.
Cabeza vana no cría canas.
Una cáscara de coco llena de agua es como un océano para una hormiga.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Madre piadosa cría hija miedosa.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
En todas partes se cuecen habas.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
Belleza y riqueza juntas, casi nunca.
Puta y chata, con lo segundo basta.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.