Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Mano lavada, salud bien guardada.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
Para mañana no ayunar, hoy no hartar.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
La sabiduría es como una mujer legítima, no permite otra mujer en su casa.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Haz bien y vive alegre.
La necesidad tiene cara de hereje.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
O faja o caja.
Hormigas con ala tierra mojada.
La lengua queda y los ojos listos.
Agua beba quien vino no tenga.
Buena barba, de todos es honrada.
La impureza, pesa.
Quien dice mal de la pera, ése la lleva.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
Zaragoza la harta, Valencia la bella, Barcelona la rica, Huesca la amena.
Costumbre mala, desterrarla.
Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Suerte, y al toro.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Hablando nos entendemos.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
Faena acabada, faena pagada.
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.
La esperanza alegra el alma.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
A mala venta, mala cuenta.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.