La sola bravata, no hiere ni mata.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
A la mujer brava, la soga larga.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
A la mujer honrada, su propia estima basta.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
La suerte nunca da, solo presta.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
Zumo de limón, zumo de bendición.
Del necio, a veces, buen consejo.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Cuando hay sospechas, haya cautela.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Hablar a tontas y a locas.
Al que quiera celeste, que le cueste.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
Para ser bella hay que ver estrellas
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Hasta el final nadie es dichoso.
Gente castellana, gente sana.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Dar el consejo y el vencejo.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Agua buena, sin olor, color, ni sabor, y que la vea el sol.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Hacer de tripas corazón.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
Hacer una cosa en un avemaría.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
Haceos miel y comeos han las moscas.
Con el mismo cuero las correas.
Buena fama, hurto encubre.
Poca hiel corrompe mucha miel.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Quien amaga y no da, miedo ha.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.