Hablar poquito, y mear clarito.
Comer fruta, hablar puta, leer carta, bien se puede hacer en la plaza.
Al son que me hicieres, a ese bailaré.
Machacando, machacando, el herrero va afinando.
Llenarle la cuenca a alguien.
Favores harás, y te arrepentirás.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Haz bien y no mires a quien.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
A hierro caliente, batir de repente.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Más fácil es de la obra juzgar que en ella trabajar.
Busca una mujer que sepa guisar y coser; y si bien lo quieres pasar, que más que coser sepa guisar.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Lo bien hecho bien parece.
Tarea que agrada, presto se acaba.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Haber de todo, como en botica.
No hay peor esfuerzo que el que no se hace.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Todo acaba con la muerte, menos, el hacer bien.
Hecho malo, al corazón y al cuerpo hacen daño.
Para hacer poco y malo no hace falta salir temprano.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Hacer bailar el trompo en la uña.
Beber, hasta la hez.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
A la par es negar y tarde dar.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
Para afilar el formón, hay que darle al mollejón.
Hágase el milagro y hágalo Dios o el diablo.
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
No dar ni recibir, sin escribir.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Yo soy la que hiedo, que no el atún que vendo.
Quien vale mucho hace mucho.
Hacérsele a uno el campo orégano.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
La pereza hace todas las cosas difíciles.