De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Es preferible ser dueño de un peso que esclavo de dos.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
Buscar los tres pies al gato.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
Haz favores y tendrás enemigos.
Ser bueno, a veces no es tan bueno.
Nadie regala nada a humo de pajas.
Come santos, caga diablos.
Ni gazpacho añadido, ni mujer de otro marido.
El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Cuando un hombre retrocede es para retirarse. Cuando una mujer retrocede es para coger carrerilla.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
El que no coge consejeros no llega a viejo.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
Zapato os daré que tengáis que romper.
Saltar de la sartén para caer en las brasas.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Cerner, cerner, y sacar poca harina.
El que a hierro mata , a hierro muere.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
Lo bailado nadie me lo quita.
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos. (Confucio, 551-479 a. C.)
Lo bien hecho bien parece.
No te fíes del sol de primavera.
De padres asientos, hijos taburetes.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
A casa de tu tía, más no cada día.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
Ni carbón ni leña compres cuando hiela.
Agua detenida es mala para bebida.
Si se quiere coger una rosa con el tallo largo, no hay que temer a las espinas
La justicia no corre, pero atrapa.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Cuando el bien te sale al encuentro, mételo dentro.
A la garganta del perro, échale un hueso si le quieres amansar presto.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Escucha en el silencio y serás sabio.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
Salud perdida, salud gemida.
¿Adónde irá el buey que no are?.