Maestre por maestre, seálo éste.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
Galga salida, a liebre parida.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Hacer hijos da gusto, pero de darles de mamar me asusto.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
No por mucho madrugar te van a dar más de almorzar.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Aunque éstas obligado a amar a tu enemigo, no estás obligado a poner una espada en sus manos.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
Cuando hago la escobada, nadie entra en mi morada.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.
Si bebieres con el caldo no darás al médico un puerco cada año.
Qué pacaya te echaste encima!
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Si no tienes nada agradable que decir, no digas nada.
Te Conozca, bacalao, aunque vayas 'disfrazao'.
Vale más tener que no desear.
Ve despacio y no llegarás cansado.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
Ponle a un perro un nombre sabroso y cómetelo.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Dos no pelean cuando uno no quiere.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
No nada más de pan vive el hombre.
Para hacer el bien no hay que pedir permiso.
Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
A amante que no es osado, dale de lado.
Ni raja, ni presta el hacha.
Todo lo que no se da, se pierde.
No hay caldo que no se enfríe.
El monte tiene ojo.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
En tu casa no tienes sardina y en la ajena pides gallina.
Mejor no empezar algo que no acabarlo.
Jueves lardero, carne en el puchero.
El pobre que pide pan, toma carne si se le dan.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
No esperes nada de aquel que promete mucho.