Al mal año, tarria de seda.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
La felicidad viene a la casa donde se ríen.
Quien bien ata, bien desata.
El que la hace riendo, la paga llorando.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Bien que de Dios no viene, se deshace como la nieve.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
La India "p'al" indio, como el agua "p'al pescao".
Del necio, a veces, buen consejo.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Va para atrás como el cangrejo.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Esta bien; pero podría estar mejor.
A gana de comer, no hay mal pan.
A palabras vanas, ruido de campanas.
A fin de que seas mejor, purifícate todos los días.
Los dueños de casa activos hacen a los inquilinos cuidadosos.
¡Cuánto y cuánto chiquillo, para cazar un grillo!.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
El mal para quien lo fuere a buscar.
Mañana será otro día.
Un día menos, una arruga más.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
De tal árbol tal astilla.
Está visto y comprobao, que al que le dan por el culo está gordo y colorao.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
Ningún hombre puede ser feliz si no se aprecia a sí mismo
Cada uno con su humo.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
Quien bien siembra, bien coge.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
A cada cual inclina Dios para lo que es y a buen fin, si no lo tuerce quien se hace ruin.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.