La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
Del agua vertida, la que pueda ser recogida.
Lo que no fue tua año no fue tu daño.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
Abrojos, abren ojos.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
Repartió Dios, y le tocó el cielo.
Caballo alquilado, nunca cansado.
La bebida moderada es salud para el cuerpo y alegría para el alma.
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
El hombre propone y Dios dispone.
La casa quemada, acudir con el agua.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
Años de nones, muchos montones.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.
Iglesia llena antaño, vacía hogaño.
Manos blancas no ofenden.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
El corazón conoce la amargura del alma.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Para conservar amistad, pared en medio.
Bien vive quien Dios quiere; y quien no, viviendo muere.
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
Si vives en mi corazón, viviras gratis.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Hacerse la boca agua.
A cada guaraguao le llega su pitirre.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
De todos los santos a adviento, mucha lluvia y poco viento.
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
La mujer hacendosa es la más hermosa.
La gula y concupiscencia, matan más que la abstinencia.
Más vale agua del cielo que todo el riego.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.