Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Bueno es lo bastante y malo lo sobrante.
El amor y el odio son las dos caras de la misma moneda.
Por rico que sea un hombre, ha menester al pobre.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
Fue por lana y salió trasquilado.
De cabo a sargento, y no está contento.
Bandera vieja, honra capitán.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
El deudor no se muera, que la deuda en pie se queda.
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
Pensando en pajarito preña'o
Amar y saber, todo no puede ser.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
Pan con ojos y queso sin ellos.
La oprtunidad la pintan calva.
Amor y señorío, no quieren compañía.
Si falta la comida, torcida va la vida.
A dádivas, no hay acero que resista.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
Amor es demencia, y su médico, la ausencia.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
De los escarmentados nacen los avisados.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
Con buenos modos se consigue todo
No jales que descobijas.
Burro empinado, por hombres es contado.
La medicina cura, la naturaleza sana.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
No hay hermosura sin gordura.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Ignorante y burro, todo es uno.
Feo, pero con suerte.
Quien da y quita lo dado, es villano desalmado.
Hasta la belleza cansa.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
Cuando tú vas, yo vuelvo.
Primero, pensar y después, hablar.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Culo veo, culo quiero.
Hasta los animales cuidan sus crías.
A chica boca, chica sopa.
A cazuela chica, cucharadica.
Sí, sí y no, no, como Cristo nos enseñó.
Ignora al ignorante.
A lo que está de moda, todo el mundo se acomoda.