El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Hacerte amigo del juez
Reniego de grillos, aunque sean de oro fino.
Ladra de noche para economizar perro.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
A quien has acallado no le hagas llorar.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
Ni quito ni pongo rey.
Zapato que aprieta, no me peta.
El muerto y el ausente, no son gente.
Mejor solo que mal acompañao.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
Antes muerte que vergüenza.
Escribir despacio y con buena letra.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Líbrame de estar sudado del aire encallejonado.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
La conciencia vale por cien testigos.
Nada con nada, total nada.
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Quien la haga que la pague.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Buena vida, arrugas tiene.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
Niña, si vas a reuniones, ajustate los calzones.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
La pereza es la madre de todos los vicios.
Alegrías secretas, candela muerta.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
Al desdén con el desdén.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
El tiempo todo lo amansa.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
O Cesar, o mierda.
Buena es la tardanza que hace el camino seguro.
Puso pies en polvorosa.
Sol puesto, obrero suelto.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
La gente agradecida es gente bien nacida.
A buen adquiridor, buen expendedor.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.