Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Los negocios no tienen ocio.
Callando el necio, se hace discreto.
No tengan miedo que yo estoy temblando.
Pascua pasada, el martes a casa.
Salir junto con pegado.
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
Campanitas de Toledo, óigoos y no os veo.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
A otra puerta, que ésta no se abre.
Leer entre renglones.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
La llaga sana, la mala fama mata.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Puta en ventana, mala mañana.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
La oportunidad se escapa por los pelos.
No se toman truchas a bragas enjutas.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Llamame tonto y dame pan.
La cortesía exige reciprocidad.
Nos aburrimos porque nos divertimos demasiado
Los celos ciegan la razón.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
El bobo si es callado, por sesudo es reputado.
El que es culpable puede reincidir.
Las penas solteras, son más llevaderas.
Las sueños, sueños son.
Eso no te lo despinta nadie.
Variante: Buena es la tardanza, que hace la carrera segura.
Renegad de viejo que no adivina.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Es mejor precaver que tener que remediar.
Dame dineros y no consejos.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.