Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Variante: Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca de la oreja o la roba del altar.
La carta, corta, clara y bien notada.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Hasta ajustar, regatear.
El agradecido demuestra ser bien nacido.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Juegos de manos se van al culo.
El que se va no hace falta.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Ávila, santos y cantos.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
Ama de cura, puta segura.
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
Hacer algo muy en los cinco casos.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Como pecas, pagas.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Donde todos salen llorando, no puedo yo ir cantando.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
No te metas en querellas ajenas.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Ladran, pues cabalgo.
Escarba la graja, mal para su casa.
A bestia loca, recuero modorro.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Cada cual ha de llevar su carga.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
Café cocido, café perdido.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Tras cada pregón, azote.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Amores y dolores quitan el sueño.
Como soy gallego, ni pago ni niego.
Pascua pasada, el martes a casa.
Los golpes hacen silencio.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
A amo ruin, mozo malsín.
Campanitas de Toledo, óigoos y no os veo.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.