Las indirectas del padre Cobos.
De todas maneras, aguaderas.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Hablar hasta por los codos.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Roma, acuerdos y locos doma.
Hagámoslo hoy, porque mañana ya no estoy.
A un traidor, dos alevosos.
Las mujeres quieren ser rogadas.
La prisa será tardar.
Antes doblar que quebrar.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
El sol sale para justos y pecadores.
Ley puesta, trampa hecha.
Ruego de Rey, mandato es.
Los pecados son de los hombres, no las instituciones.
Variante: Bueno, si breve, dos veces bueno.
A braga rota, compañón sano.
De ninguno seas muy compañero.
Juego y paseo, solo para recreo.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
Boca con duelo, no dice bueno.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
Burla con daño, no cumple el año.
No se hablar, y me mandas predicar.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
La mano perezosa, pobre es.
Una sola mano no aplaude.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
A mucho hablar, mucho errar.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
A mala suerte, envidia fuerte.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
Juicios tengas, y los ganes.
Lo prometido es deuda.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Nunca falta un roto para un descosido.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer