Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
El vicio, saca la casa de quicio.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Domingo sucio, semana puerca.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Sacar los trapos al sol.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Hablar a calzón "quitao".
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
La experiencia es a veces dolencia.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Las deudas de juego son deudas de honor.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
En carrera larga hay desquite.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Ante la duda, abstente.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
Hay que poner remedio a tiempo.
Hay confianzas que dan asco.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Enójate pero no pegues.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
La suerte está echada.
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
A falta de caballos, que troten los asnos.