El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Justicia y no por mi casa.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Antes doblar que quebrar.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
Hablar hasta por los codos.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
A braga rota, compañón sano.
De todas maneras, aguaderas.
Variante: Bueno, si breve, dos veces bueno.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
El sol sale para justos y pecadores.
Las mujeres quieren ser rogadas.
La prisa será tardar.
Ley puesta, trampa hecha.
Juego y paseo, solo para recreo.
De ninguno seas muy compañero.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
Ruego de Rey, mandato es.
Los pecados son de los hombres, no las instituciones.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
La mano perezosa, pobre es.
Hagámoslo hoy, porque mañana ya no estoy.
A un traidor, dos alevosos.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Boca con duelo, no dice bueno.
Una sola mano no aplaude.
Nunca falta un roto para un descosido.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Cuando masques, no chasques.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
Es un loco quien su mal achaca a otro.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
A mucho hablar, mucho errar.
Burla con daño, no cumple el año.
No se hablar, y me mandas predicar.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
A secreto agravio, secreta venganza.
A mala suerte, envidia fuerte.