Esto es de rompe y rasga.
Todos somos iguales en el nacer y en el morir aunque no sea en el vivir.
Los carpinteros dan forma a la madera; los flecheros dan forma a las flechas; los sabios se dan forma a sí mismos.
El buey manso mató al amo.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Árbol que no arraiga no crece.
Alabar y callar para medrar.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
Alquimista certero, del hierro pensó hacer oro e hizo del oro hierro.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Más se mira al dador que a la dádiva.
Obra acabada venta aguarda.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
Los justos pagan por pecadores.
El hombre rico tiene aduladores, no amigos.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Al cerdo más ruin, la mejor bellota.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Mira la peseta y tira el duro.
Mejor es ser pobre con seguridad que rico con temor.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
A carne de lobo diente de perro.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
No eches más leña al fuego.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas de los demás.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Dios perdona a quien su culpa llora.
La paciencia es buena ciencia.
Edificar sobre arena no es buena labor.
El pícaro en el penal, se afila más en el mal.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Rascar y comer comienzo ha menester.
Lo fiado es pariente de lo dado.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Es más fácil variar el curso de un río que el carácter de un hombre.
Males comunicados, suelen ser remediados.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Calentar el horno para que cueza otro, es de hombre bobo.