No te rías de un cojo sin saber como andas tú.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
A donde las dan, allí las toman.
El que corre muy aprisa no correrá mucho.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Ni juegues ni trates con mujeres y vivirás como quieres.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Malo es llegar a viejo, peor no llegar a serlo.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Chupar y figurar es fácil de llevar.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
Arte para lograr es el dulce hablar.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Si el hombre se lanza a buscar el éxito en la ejecución de un momento, lo anula.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Buen pedidor, mal dador.
Tanto pedo para cagar aguado.
Cuantos más seamos, más reiremos.
Para vos me peo y para otro me afeito.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Más fácil es defenderse de una lanza arrojada a plena vista que de una flecha disparada desde la sombra.
Serio como perro en bote.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
De boca para fuera.
Cuando golpees una piedra con el pie, consulta antes tu conciencia.
Agrandado como alpargata de pichi.
El agradecido no olvida el bien recibido.
El primer deber del amor es escuchar.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
Bien y pronto, solo lo intenta algún tonto.
Buenas cartas a veces pierden.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
El que sabe que es un loco no está muy loco.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
El que no tiene hijos, los educa bien.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Lo mejor de los dados es no jugarlos.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
Burro apeado no salta vallado.
Una buena campana se siente de lejos.