Volver a inventar la rueda.
Lo que bien empieza, bien acaba.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
Al dibujar una rama es necesario escuchar el soplo del viento.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
A la vejez, viruelas.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Los extremos nunca son buenos.
El que en casarse acierta, en nada yerra.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
A confesión de parte relevo de prueba.
Por costumbre le damos la vuelta a un pensamiento, para utilizarlo varias veces
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
No es solo saber sumar, sino que hay que saber restar.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
La auténtica ciencia enseña sobre todo a dudar y a ser ignorantes
Es de sabios, cambiar de opinión.
la juventud es el único defecto que se cura con la edad.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
El carro no avanza si no se engrasan las ruedas
Perro viejo, no aprende truco nuevo, o sino ya no es muestrea.
La lengua unta y el diente pincha
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
Criticar es más fácil que imitar.
Un hombre puede lo que sabe
Al ingrato con la punta del zapato.
Meter aguja y sacar reja.
Saber uno los bueyes con que ara.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Donde se está bien nunca se muere
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
A buen amigo buen abrigo.
En los grandes aprietos, crece el entendimiento.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
El que mucho abarca, poco acaba.
Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
Bachiller, baila, chilla y sabe leer.