Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
Año hortelano, más paja que grano.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
Aprende llorando y reirás ganando.
A chico santo, gran vigilia.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
A quien da y perdona, nácele una corona.
En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Cava, cava y encontrarás agua.
A quien mucho tiene, más le viene.
Sientate en la puerta de tu casa, y verás pasar el cadáver de tu enemigo.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
La lujuria nunca duerme.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
Siembra perejil en Mayo y lo tendrás todo el año.
El que sonríe en vez de enfurecerse es siempre el más fuerte.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
Allá va la lengua do duele la muela.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
Pan ajeno, caro cuesta.
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
En negocios de mucho tomo, ándate con pies de plomo.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Mucho ruido y pozas nueces.
Bien está el pájaro en su nido.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Para Santa Teresa, rosa en la mesa.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
Amor nuevo, olvida el primero.
Ir de trapillo.
En un momento, al fin del mundo te lleva el pensamiento.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Dar con la puerta en la cara.
Fruta nueva, si no está madura, no es buena.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
Si Dios te da piedras, contruye un puente y golpéalo antes de pasar.