Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
El jorobado no ve su joroba
Dar en el clavo.
Hasta al mono más listo se le cae el zapote.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
La misa y el pimiento son de poco alimento.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Burro pequeñín, siempre nuevecín.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
Bebiendo por la bota, parecerá que bebes una gota.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Más vale feo y bueno que guapo y perverso.
Irse con la soga entre los cachos.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
Tanto más te agaches más el culo se te ve.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
Antaño me mordió el sapo, y hogaño se me hincho el papo.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
El más abusado se ahoga en el vado.
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
A la sombra del gitano, medra el villano.
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
El danzante tiene cuatro chiquitillos y todos son danzantillos.
Andarse por las ramas.
Por do salta la cabra salta la que mama.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Cuando el río suena es porque piedras trae
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
Con pan y vino, se anda el camino.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
Si tu mano se cubre de grasa apóyala sobre tus mejores amigos
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Al cerdo más ruin, la mejor bellota.
El pescador de caña, más come que gana.
Ande o no ande, caballo grande.
Una alcachofa se pela hoja por hoja.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Cuando hay poco grano en el granero, mala cosa para el gallinero.
No hay buen tesorero, con sueldo de portero.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
El que coge la verbena en la noche de San Juan, no le picará culebra ni bicho que le haga mal.
Cada mochuelo, a su olivo.
Acúsole porque pisó el sol.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Campo florido, campo perdido.
Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.