El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
Usted no puede enseñar el camino al gorila viejo.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
Al mejor caballo se le van las patas.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
La oveja de muchos, el lobo la come.
El perro con rabia, de su amo traba.
Uno levanta la caza y otro la mata.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
Una carreta vacía hace ruidos.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Váyase lo ganado por lo perdido.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
El que de joven corre, de viejo trota.
El ternero recental no teme al tigre.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Amigo de todos, loco con todos
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
Secreto a voces.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Jurar como carretero.
Por la plata baila el mono.
Del agua mansa se asombra el perro.
A cada necio agrada su porrada.
Ir a cazar con hurón muerto es desconcierto.
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
Vaca de muchos, bien ordeñada y mal alimentada.
Buena vida, padre y madre olvida.
Yantar sin vino, convite canino.
Perro que ladra no muerde.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
Caballo sin espuela, barco sin remos ni vela.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
No es mal sastre el que conoce el paño.
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.
Quien siembra, siega.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.