A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
En los meses frioleros, se tapa hasta el brasero.
No se merece la vida, quien no paga su comida.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
El día dos de Febrero, cayó la rata en el puchero.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
El que adelante no mira, atrás se queda.
Para que no se espante el borrico por delante.
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Agua tardera, agua maicera.
El que tiene lengua a Roma va.
Con gente mal criada, nada.
Hormigas con ala tierra mojada.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
Elogia el campo maduro, no el maíz verde.
Desnuditos nacemos y después todo apetecemos.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
Lo que madura pronto, se pudre temprano.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Hay más refranes que panes.
En Mayo lodo, espigas en Agosto.
Oro y jade por fuera y algodón podrido por dentro.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Hablar a calzón "quitao".
Por San Miguel trisca la nuez, y la manzana después.
Come, duerme y engorda, y si te llamaren, hazte la sorda.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Retírate, agua, y veré quien labra.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
Puerco no se rasca en javilla.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Formó una tormenta en un vaso de agua.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se espanta.