La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
Callemos, que el sordo escucha.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
Buey muerto, vaca es.
Fingir ruido por venir a partido.
El que algo teme, algo debe.
Poco vino, vende vino; mucho vino, guarda vino.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
Agua vertida, no toda cogida.
Gallo que mucho canta....no cria manteca.
El que nace capacho, muere serón.
El pobre y el cardenal, todos mueren por igual.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
Albacete, caga y vete.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
Alma sin amor, flor sin olor.
El gozo en el pozo.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
Más refranes hay que panes; y cuando no tengo pan, pido consuelo a un refrán.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
A la mula vieja, alivialé la reja.
Pies fríos, corazón caliente.
No gastes pólvora en gallinazos.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
A otro perro con ese hueso.
Toda carne es sospechosa, más la muerta es venenosa.
Canta la rana, y ni tiene pluma, ni pelo, ni lana.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
El que no tiene cabeza, tiene lomo.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
Al rebuznar se verá quien no es león
Más crudo lo come el lobo, y bien le presta.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
El que nace chicharra, muere cantando.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Inútil como cenicero en moto.
Fruta verde, ni buen sabor tiene.
La hambre no tiene aguante.